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lunes, 13 de septiembre de 2010

Las preposiciones

El uso de las preposiciones para relacionar sintácticamente las palabras

Léxico y Semántica del español 6005
Dra. Doris Martínez

Autoras:
Minerva López Rodríguez
Isabel Sánchez Ríos


INTRODUCCIÓN

Este trabajo de investigación está basado en el uso de las preposiciones para relacionar sintácticamente las palabras en las oraciones. Es requisito del curso de lingüística, Léxico y Semántica del español 6005, ofrecido por la Dra. Doris Martínez. Comprende una breve introducción, marco teórico, definiciones, ejercicios que se le administrarán a los estudiantes, conclusión y referencias utilizadas. El mismo contiene información valiosa y otras novedosas para las profesoras Minerva López e Isabel Sánchez maestras de Educación Especial. Ambas han crecido profesionalmente al realizar dicha investigación e invitamos a otras personas a leerlo y a continuar realizando investigaciones del tema. Resultaría una investigación interesante si le administramos los ejercicios a los estudiantes lo cual hemos considerado para el próximo año escolar.


MARCO TEÓRICO

Dionisio de Tracia, fue el primero que separó las preposiciones de las conjunciones y las definió como la parte de la oración que se coloca delante de las otras partes en combinaciones sintácticas y en formación de palabras. Los gramáticos romanos aceptaron que la preposición siempre precede e influye a las demás palabras del enunciado. En las escuelas europeas, durante la antigüedad y la edad media, gramaticalmente concibieron la preposición desde el punto de vista de la lógica, como un término de unión, que se oponía a las palabras concretas como los nombres o los pronombres. Más tarde se adoptó una gramática práctica con un punto de vista sintáctico y morfológico. Sintácticamente la preposición era un término “colocado delante” y morfológicamente se postuló que era invariable, esto es que no poseen género ni numero. Su función es relacionar dos palabras o grupos de palabras entre sí. Después de múltiples definiciones de preposición, encontramos La llamada Gramática de Port-Royal de 1660 (cuyo título original es Gramática general y razonada), escrita por Claude Lancelot en colaboración con Antoine Arnauld, es el primer ejemplo de este tipo de gramáticas; el ejemplo fue seguido por numerosos gramáticos, sobre todo del siglo XVIII, pues se pensaba que el aprendizaje de las lenguas debía estar fundado en una gramática general que lo llevase más allá de la memorización y el hábito.,”Es el exponente de una relación considerada de una manera abstracta y general, e independiente de todo término antecedente o consecuente.” Definición plenamente satisfactoria por su acercamiento a la definición que más tarde dio la Real Academia Española en su esbozo de gramática. Las preposiciones son palabras que nos han acompañado casi toda nuestra vida y si nos detenemos a pensar en ellas, realmente no sabemos que son o cuales son todas sus utilidades. Según Manuel Álvarez Nazario, 1991 la preposición ocupaba una función nexiva en sintagma nominal según documentos, viejos modos de decir que el castellano habría de superar en el tiempo. El uso de las preposiciones ha variado su significación distinto de los modernos. La preposición a era equivalente al uso que se le da hoy de la preposición en, con sentido de inclusión locativa en una realidad espacial o abstracta, por ejemplo: “estar a tanto peligro”, “a la parte sueste della”, “la Segunda puerta está a la Marina”. A mediados del siglo XVII y tiempos posteriores la preposición a alterna con en y va dejando lugar a esta última. También preposición a era equivalente a “para”, con sentido indicativo de actitud o capacidad:”era muy necesario a la buena guarda del puerto”, “ las hacen aptas a predominar” ; equivalentes de por: en relación de causa, sino complieren con él será a causa suya, “ a cuya causa hasta hoy está en pie’’, ‘y a esta causa “, equivalente también de sobre: “predominar a otras de su misma especie y en a a: saltó en tierra en el Aguada.
La preposición con tiene valor de a: “el uno junto con el pueblo”. Son diversos los usos antiguos con la preposición de: con el uso moderno de con:”firmaronlo de sus nombres”, “amenazan de tomarla los franceses”; con sentido en; “de este lugar hubo una muger”. La preposición de se utilizó ante numerales de años: “el año 615”, como nexo entre ciertos verbos transitivos y complemento iniciado con infinitivos:”procuraré de saber todo lo más.”
El empleo de la preposición a suele ajustarse a los diferentes estratos de cultura en el país, a los oficios que corresponde desempeñar a este morfema independiente en la oración. En el caso específico de su uso como complemento directo-“Estamos esperando a los novios”,-“Cada uno buscó su avío” se sigue corrientemente en el habla rural y urbana la norma general del idioma al respecto pero si excluir casos de vacilación en la expresión oral. En países de nuestra lengua. Sobre la supresión o la colocación de a en complementos que designan personas o que son nombres geográficos-“Conozco a San Juan”- Conozco San Juan” Por otro lado con verbos de movimiento “entrar a(o en), “ir a (o en) parece utilizarse en la isla a tono con el uso corriente en Hispanoamérica, la preferencia de la mayoría a utilizar a, se hace notar. En Puerto Rico, los verbos de voluntad como: mandar, buscar, se nota la presencia de la preposición a en Puerto Rico y las islas Canarias y en varios países hispanoamericanos – “lo mandó a buscar’. La utilización de la preposición a se utiliza mucho en las locuciones prepositivas.
La preposición de en el coloquio cotidiano puertorriqueño se hace presente en el uso popular, hoy día más decadente pero aún notable-“le rogó de que no se fuera’- ‘darse de cuenta”- todavía en partes de la España peninsular, en varios países americanos, Canarias y en algunos países hispanoamericanos. En Puerto Rico se observa la elipsis de la preposición de en nombres de calles, barrios- “barrio Candelaria”- “calle Méndez Vigo.”
La preposición en, aparece en locuciones adverbiales de tiempo –“Hoy en día”, su en tocante a equivalencia “hoy día”. Esta misma preposición suele caer corrientemente en la expresión popular en expresiones como –“en tocante a”, “en cuanto a”.
Según De la Torre 2007 las preposiciones españolas se estudian desde un punto más variado a otras lenguas. Se estudian como elementos de relación, partes oracionales de valor polisemánticos, nexos oracionales subordinantes invariables etc. En la mayoría de los casos, se los examinan desde el punto de vista de su función semántica. Los primeros trabajos de análisis de índole académicos de las preposiciones empezaron en España en los años veinte y treinta. En los años cuarenta se aporta más información basada en los teóricos de Saussure F. y Hjemslev. Los estructuralistas y los formalistas inspiran estudios sobre las categorías gramaticales y las relaciones dentro de los sintagmas oracionales. Se estudia el sistema preposicional y el casual acudiendo a la historia de las lenguas románicas. Las preposiciones de las lenguas románicas forman un sistema que en gran parte sustituye al de los casos de la declinación latina, y la cual ha ido decayendo hasta quedar reducida a restos pronominales y a solo tres casos esenciales: nominativos, acusativo (dativo) y genitivo. Al hacer un estudio etimológico se observo particularidades entre otros aspectos, que ponen al relieve el hecho de que la preposición a y entre proceden directamente de las partículas latinas ad e inter, en los cambios característicos de las tendencias fonéticas del español. Además ocurre un fenómeno histórico cuando se fusionan dos o más preposiciones en una sola. Por ejemplo la preposición por, se puede hablar de sentidos pro y per latinas.
Pato en su estudio encontró que en la evolución del latín vulgar al romance castellano, la preposición APUD fue sustituida por un sustantivo: CAPUT- Cabo- orilla, borde, extremidad y finalmente por cabe “junto a” “cerca de”. Esta preposición presentaba cierta variación en español medieval: cabo, cabe, cab y podía aparecer sola cabo Burgos, como con otra preposición(al cabo de, en cabo de). La preposición so en latín “sub”, de carácter temporal, no fue una de los más frecuentes y se empleaba sobre todo en caso oblativo, como en “SUB CAPITIS POEM”, so pena de muerte, o “SUB SPECIE DEFENDENDAE URBIS”, so pretexto de defender la ciudad. En romance castellano la preposición siguió su evolución fonética formal y dio la forma so, que localiza objetos o personas que están “bajo” o “debajo de” y pronto entró en competencia con otras preposiciones de igual significado, como baxo (de) y debaxo (de). La preposición so se emplea como prefijo en composición de palabras desde antiguo, en uno casos retiene el uso original (bajo), como en socavar “excavar por debajo”, o “soterrar” “poner una cosa debajo de tierra” o bien se usa para aumentar o moderar el significado de la base, como en sojuzgar “dominar, mandar con violencia y sofrenar “reprimir al caballo”. Los verbos como su(b)scribir, suspender, suponer o sopesar también adquirieron la preposición(so) como ciertos sustantivos como solapa, solomillo, somanta. Así que la preposición so ha sido utilizada para la formación y composición de nuevas palabras en español. Ambas preposiciones han establecido a lo largo de la historia de la lengua una relación espacial de situación: de dependencia en el caso de so, y de proximidad para cabe. La manera en que los hablantes sitúan las acciones, o se sitúan ellos mismos en el espacio, ha ido cambiando desde el español medieval hasta nuestros días, y en ese proceso de cambio muchas preposiciones, latinas o de creación romance, han desaparecido del paradigma preposicional, el cual se ha visto reducido.
Ramón Trujillo nos dice que no es fácil definir las preposiciones, ni aun determinar cuántas hay, o si se trata de una clase homogénea o de varias; ni aun desde el punto de vista del concepto, “partes de la oración” se ha resuelto adecuadamente el problema ya que cabe hablar de clases de palabras, según sus funciones y sus propiedades especificas. Dionisio de Tracia y Trujillo (1971) con él la traducción latina y medieval incluían la preposición entre las partes de la oración, a pesar de haberse atenido al criterio de las funciones. Lenz dividió las palabras según fueran o no por partes de la oración, ya que no le está encomendada ninguna función oracional propiamente dicha. Bronce (según Trujillo 1971) adopto una perspectiva incluyo la preposición como partículas. Si forman una categoría como las “partículas’, otros autores como Verdryes y Mullet(Trujillo 1971) niegan a la preposición el carácter de “parte de la oración” puesto que aunque constituye una clase de palabra, no representan nunca una función sintáctica u oracional. Esta partícula no tiene valor por si sola en el habla, es un elemento de relación cuya significación no solo depende de ella, sino del valor de los vocablos por ella relacionados. Es importante no confundir nunca las preposiciones de lengua con otras magnitudes más o menos equivalentes funcionalmente. Hay que partir del habla y no de entidades determinadas. En el campo de la relación nos encontramos: con las preposiciones de la lengua, con las conjunciones de subordinación del tipo (por que, para que, etc.) con ciertos adverbios que incluyen la idea de relación (debajo de, antes de, después de etc.), con los prefijos, su suegro, con sintagma del tipo cuesta abajo. Hay preposiciones de lengua a las unidades que presentan las siguientes características: no poseer más que la función preposicional y solo y solo pueden juntarse con formas complementarias tónicas del pronombre personal (según tu, debajo de ti). Las preposiciones poseen separadamente valores semánticos determinados y se le hace difícil conmutar libremente en un contexto dado. En la norma de la lingüística en las que no puede hablarse de elección y por lo tanto de función preposicional propiamente dicha. Todos estos hechos se agrupan en hechos fundamentales caracterizados por la función preposicional en cuanto: la preposición no es un elemento conmutable, solo le queda su valor hipotáctico, pero carece de carga semántica, la preposición se suelda al elemento regido, dando lugar a esquemas más o menos fijos. Las preposiciones no son, por tanto palabras vacías: a cada una corresponde un contenido independientemente de que puedan aparecer fijados en la norma lingüística, constituyendo con otros elementos unidades de función sintácticas o con valor determinado. El análisis semántico del contenido preposicional no ofrece dificultades insalvables, siempre que se sigan los siguientes presupuestos metodológicos como: separar todos los casos de fijación diacrónicas en que la preposición actúa como indicador de función sintáctica, proceder por aposiciones sucesivas hasta delimitar, sin residuo de elementos diferenciales.
Según Cabrera (1998) el término preposición (heredado, como se sabe, del latín praepositio y que traduce al griego BD`2, F4H) constituye en sí mismo una definición sintagmática lo cual quiere decir que una palabra aparece antepuesta a otra en el discurso. A partir de esta definición, implícita en la propia denominación, las gramáticas y manuales de sintaxis latina caracterizan esta clase de palabras atendiendo a diferentes criterios: origen (i), forma (ii) y función (iii)
.
(i) Según su origen
Es doctrina común que esta clase de palabras procede, en su mayoría, de partículas adverbiales libres que se han ido fijando bien al sustantivo en forma de preposiciones, bien al verbo en forma de prefijos puesto que las relaciones que podían ser expresadas eran muy diversas y el número de los casos muy limitado, resultaría difícil expresar dichas relaciones con suficiente claridad mediante un solo caso, de modo que se añadía una adverbio. El proceso culminaría cuando dicho adverbio, inicialmente libre, bien se suelda al verbo, formando un compuesto, bien, se fija al sustantivo cuya relación especifica, formando entonces un sintagma preposicional. Este origen adverbial explicaría, por otra parte, tanto los fenómenos de anástrofe y tmesis como el hecho de que muchas preposiciones sigan usándose también como adverbios.

(ii) Según su forma
Atendiendo a sus características morfológicas los gramáticos han definido las preposiciones como palabras invariables o indeclinables. Será suficiente decir al respecto que esta caracterización, aunque válida, es insuficiente, por cuanto la invariabilidad es un rasgo que comparte con otras clases de palabras como las conjunciones y ciertos tipos de adverbios como los de lugar o los de tiempo.

(iii) Según su función
La función de las preposiciones es, a juicio de autores según lo indica Cabrera es la de expresar, de modo semejante a como lo hacen los casos, las relaciones que se establecen entre un sustantivo y el predicado de la oración. Pero esta idea de que la preposición es un elemento que pone en relación otras partes de la oración no es nueva: aparece ya en los primeros intentos de los griegos por analizar la lengua. En efecto, Aristóteles, fue el primero en introducir el término que se refiere tanto a preposiciones como a conjunciones, entendidas ambas como partículas de relación; pero será Dionisio Tracio el que, después de que los estoicos hicieran una clasificación específicamente las preposiciones de las conjunciones” Esta idea de que las preposiciones, así como las conjunciones y los casos, son elementos de relación ha sido asumida casi unánimemente por la lingüística moderna pudiendo deducirse, por el modo en que algunos autores se expresan, que cada uno se considera innovador. La realidad es, sin embargo, que no sólo no descubren nada nuevo en esencia sino que, además, es tal el peso de la tradición gramatical, que insisten una y otra vez en separar y distinguir lo que inicialmente han reunido bajo la etiqueta general de elementos de relación: preposiciones, preverbios, adverbios y conjunciones coordinantes y subordinantes. Pero, aunque es cierto que casi todos los estudiosos modernos se refieren a las preposiciones para afirmar o negar su carácter de elemento de relación, varía sin embargo la perspectiva desde la que se acercan al problema. En este sentido Cabrera (1998) exponer y valora los aspectos fundamentales de las teorías (i) relacional, (ii) traslacional y (iii) funcional.

(i) teoría relacional
El estructuralismo europeo propuesto por Saussure ha defendido la tesis de que las preposiciones son elementos de relación. Sin embargo, en necesario reemplazar los intentos de definición tradicionales basadas en la sintaxis y la morfología. Cabrera menciona a Brondal y Potter como a Galichet o Hjelmslev. Galichet sostiene que la preposición expresa la relación conceptual y sintáctica existente entre dos unidades del discurso: sintáctica, porque siempre expresa una jerarquía de subordinación del complemento con respecto al complementado; conceptual, porque la sustitución de una preposición por otra varía la relación que se establece entre los términos que une (la relación entre volver y las vacaciones no es la misma en volveré durante las vacaciones s que en volveré después de las vacaciones). Hjelmslev las preposiciones, que “constituyen un sistema cuyas dimensiones son las mismas que las del sistema casual”, sirven, igual que los casos, para expresar “la relación entre dos objetos que reposa sobre una concepción espacial”. Para las dimensiones que configuran su sistema sublógico de casos y preposiciones.
Según Cabrera, Brondal, manifiesta que es necesario reemplazar los intentos de definición tradicional, basada en la sintaxis y la morfología, y encontrar los medios permanentes para definir la clase de preposiciones. A juicio de Cabrera, esta definición de las preposiciones, frente a las concepciones sintácticas y morfológicas que no definen la preposición en sí misma, tiene un carácter positivo y, por tanto, es necesario separar las preposiciones de así como determinar le cercanía exacta entre la clases de preposiciones .Elimina, pues, en primer lugar, el conjunto de los prefijos, que se compone y en segundo lugar, elimina también, como falsas preposiciones, todos los compuestos, tanto sintácticos (locuciones y palabras compuestas) como morfológicos (derivados y palabras complejas). También se hace necesario distinguir –dice– entre preposiciones y otras clases de palabras en cuya definición se comprende la noción de relación como, por ejemplo, los adverbios de lugar y tiempo. El problema fundamental de este ideal teórico propuesto por Brondal, pretendidamente universal, radica precisamente en su aplicación a una lengua concreta. Así, cuando establece el cuadro de las preposiciones latinas, parece que la inclusión de unas y la exclusión de otras se ha hecho de forma arbitraria. No se entiende, por ejemplo, por qué se incluyen ante, post y contra y no supra, intra o extra. Tanto las unas como las otras se documentan en posición preposicional y adverbial, de modo que pueden considerarse a la vez preposiciones y adverbios situativos. Incluir las primeras como preposiciones y excluir las últimas como situativos no parece lo más adecuado.

(ii) teoría de la traslación
Cabrera habla de la teoría de la traslación de Tesniere basada fundamentalmente en que determinados elementos lingüísticos tienen como función transformar la categoría de las palabras llenas. La diferencia fundamental entre ambas teorías tiene que ver con la estructura sintáctica de los elementos de la frase. Si un elemento cualquiera indica la relación entre los dos términos a los que acompaña, tal elemento ha de ocupar una posición intranuclear, es decir, no formando parte de ninguno de los elementos que relaciona, mientras que la posición de un elemento cuya misión es transformar la categoría de otro, debe ser intranuclear, es decir, debe formar parte del elemento transformado. En definitiva, lo que hace Tesnière es buscar criterios estructurales que vienen a justificar, en cierto modo y con leves variaciones, la clasificación tradicional de las clases de palabras: reconoce como palabras llenas a los sustantivos, los adjetivos, los verbos y los adverbios; reúne como palabras vacías las preposiciones y las conjunciones de subordinación y de coordinación, pero establece una primera división entre juntivos y traslativos que separa las conjunciones coordinantes y una segunda división entre traslación de primer grado y traslación de segundo grado que aísla a las preposiciones de las conjunciones subordinantes. Por otra parte, preposiciones y desinencias casuales se distinguen por el hecho de que éstas aparecen aglutinadas con otras palabras.

(iii) La teoría funcional
Otra de la teoría expuesta por Cabrera es la funcional de Martinet. En una posición radicalmente opuesta a la de Tesnière y en cierto modo cercana a la de Pottier se encuentra Martinet. Sin embargo, mientras que Pottier insiste sobre todo en los aspectos semánticos, Martinet incide casi exclusivamente en lo que entiende que debe ser la descripción sintáctica de una lengua. Este cambio de perspectiva implica, como se verá, algunas diferencias en los resultados del análisis. Para Martinet, las preposiciones, así como las desinencias casuales y las conjunciones de subordinación, son monemas funcionales o indicadores de función. En esta definición conjunta de preposiciones, casos y conjunciones subordinantes están presentes dos conceptos básicos de su teoría lingüística que conviene recordar: el de función y el de monema. Martinet llama monemas a las “unidades significativas mínimas” que indican una función. Según estas unidades significativas mínimas pertenezcan a inventarios ilimitados o alternen con un número más o menos reducido de otros monemas, distingue el lingüista francés entre monemas léxicos o monemas gramaticales respectivamente. El concepto de función deriva, lógicamente, de considerar la lengua como “un instrumento de comunicación que permite al hombre analizar su experiencia en elementos” de modo que “uno de los problemas fundamentales de la comunicación lingüística será el de sugerir o indicar, en el enunciado, las relaciones que existen, en nuestra experiencia, entre estos diferentes elementos.

DEFINICIONES

En el idioma Español existen, como en todos los demás, palabras cuya función principal es la de subordinar u enlazar algunas palabras con otras para denotar situaciones, modos, tiempos, estas son la preposiciones. La preposición es un morfema gramatical libre que dentro de un sintagma nominal sirve para relacionar el núcleo con otro sintagma nominal Morfología y sintaxis del español (1994.) Establecen relaciones entre palabras y destacan distintos significados según el contexto en que aparecen. Hablemos Claro Antonio García del Toro ( 2006). Son palabras que relacionan los elementos de una oración. Pueden indicar origen, procedencia, destino, dirección, lugar, medio, punto de partida motivo. Semánticamente cada preposición tiene en lengua un valor originario o central que consiste en expresar una determinada relación. Formalmente es invariable. Sintácticamente expresa una relación, o sea, es una palabra conectora que subordina a un núcleo el elemento o sintagma que le sigue, denominado termino de la preposición. Análisis gramatical básico (1990) Nunca pueden emplearse aisladas en el uso comunicativo del idioma, porque integran las oraciones con una función puramente gramatical. En ese sentido, las preposiciones rigen a otras palabras, y se utilizan ubicándolas por delante de esas palabras a las cuales rigen; lo que origina su denominación como preposiciones. Se distinguen en dos tipos: las preposiciones separables, que son las más y son palabras independientes; y las inseparables, que se unen a la palabra que califican Las separables, en total, son diecinueve: a, ante, bajo, cabe, con, contra, de desde, en, entre, hacia, hasta, para, por, según, sin, so, sobre, tras. Esas preposiciones se clasifican diversos grupos en base al sentido que atribuyen a las expresiones que califican, aunque algunas comprenden más de uno:
Preposiciones de lugar — que precisamente asignan contenidos de lugar: a, de, en, entre, hacia, por, tras.
Preposiciones de tiempo — que ubican un suceso en el tiempo: a, con, de, desde, en, para, por, sobre.
Preposiciones de causa — que dan una vinculación de origen a resultado: de, por.
Preposiciones de finalidad — que determinan una finalidad u objetivo: a, para.
Preposiciones de compañía — que expresan una asociación de sujetos en cuando a una acción: con
Preposiciones de instrumentación — que expresan el medio por el cual se realiza o ha realizado la acción: a, con, de, en.
Preposiciones de modo — que indican la forma en que se realiza la acción: a, con, de, en, por.
Las preposiciones son palabras invariables que enlazan un elemento sintáctico cualquiera con un complemento sustantivo. Excepto según carecen de acento propio y se usan siempre en proclisis con su término, con lo cual expresa y fortalece su unidad sintáctica. Entre una preposición y un término, pueden intercalarse artículos u otros determinativos Ej. : Para la casa; Memorias del tiempo viejo; Lo hizo por sus hijos; Con esa lluvia no podemos salir, etc. La vaguedad de significado en las preposiciones es mucho mayor que en otras palabras, debido a que son capaces de establecer relaciones múltiples entre un término y otro. Las preposiciones forman parte de lo que llamamos palabras invariables de la oración, sirven para señalar la relación que existe entre dos palabras, ya que no poseen género ni número, como los sustantivos, adjetivos y pronombres. No importa dónde vaya la preposición, ni tampoco si está ubicada antes de un sustantivo o de un verbo; siempre será la misma palabra. La función de las preposiciones es la de relacionar dos palabras o grupos de palabras entre sí. Por ejemplo, si decimos “saldremos comer”, no hay ninguna relación entre estas dos palabras que nos permita entender el mensaje. Basta poner una preposición en el medio, que relacione ambas palabras y el mensaje se entenderá, como: “Saldremos a comer, saldremos sin comer, saldremos para comer, saldremos tras comer”. Evidentemente, el significado de la oración cambiará según la preposición que se utilice, ya que cada una de ellas tiene un significado distinto. Las preposiciones pueden indicar origen, procedencia, destino, dirección, lugar, medio, compañía, motivo, tiempo, oposición, etc.

EJERCICIOS

Marca con una X las frases u oraciones que tiene relación sintáctica entre las palabras al utilizar las preposiciones.

Correcta Incorrecto
1. Voy comer.
Voy a comer.
2. Salí con Pedro.
Salí Pedro.
3. Ayude por pena.
Ayude pena.
4. Plancha dinero.
Plancha por dinero.
5. Me quedé dinero.
Me quedé sin dinero.
6. Estuve en casa de mis padres
Estuve casa de mis padres.
7. Hablaban deportes.
Hablaban sobre deportes.
8. Lucha hambre.
Lucha contra el hambre.
9. Clase de guitarra.
Clase guitarra.
10. La mesa es de madera.
La mesa de madera.
11. Llegó Los Pirineos.
Llegó hasta Los Pirineos.
12. Voy para el cine.
Voy el cine.


Marca con una x la columna que corresponda la clasificación de cada una de las palabras.
Preposiciones Adverbios Conjunciones
1. sin embargo
para
después
ante
nada
también
cabe
aquí
luego
entre
apenas
según
tampoco
en
desde
jamás
como
algo
pues
demasiado
con que
tras
porque
a pesar de que

Selecciona la preposición que completa correctamente cada oración.
1-Los carros están _________ venta.
a) a b) en
2- La máquina ________ vapor está averiada.
a) para b) de
3- La mujer es querida ________ sus hijos.
a) por b) de
4- La falda corta está ________ moda.
a) en b) de
5- Mi felicidad está ________ tus manos.
a) en b) de
6- Esta medicina es ________ el catarro.
a) para b) contra
7- Cuentas ________ pagar.
a) a c) por
8-La motocicleta giró y se dirigió ________ la plaza.
a) hasta b) hacia
9- Compré este traje ________ mi hija
a) para b) por
10- Estuve trabajando ________ medianoche.
a) hasta b) durante
11- Mi hija dejó la cartera ________ el tocador.
a) sobre b) en
12- Estar ________ peligro.
a) en b) a
13- Apostárselas ________ los franceses.
a) de b) con
14- Las hacen aptas ________ predominar.
a) a b) por
15- La tienda ________ está cerrada.
a) de c) para
16- Voy ________ la fiesta de cumpleaños de mi sobrina.
a) a b) para
17- El prisionero está ________ la supervisión de un guardia.
a) bajo b) ante

CONCLUSIÓN

Las preposiciones han sido objeto de estudio desde siglos anteriores. Luego de haber realizado una revisión de literatura de las preposiciones hemos concluido que éstas deben ser objeto de mayor estudio en las escuelas. Consideramos que enseñarlas como partículas de unión entre dos o más elementos en una oración y llevar a los estudiantes a la mera memorización de las mismas sin recalcarle la diferencia sintáctica en su uso en la oración no conllevaría el verdadero proceso de enseñanza aprendizaje. El proceso de estudio debe ser profundo y abarcador. Ya que se debe conocer la variedad de las mismas. Además, estudiarlas nos lleva a establecer diferencias entre éstas y algunas conjunciones que están compuestas por palabras que son preposiciones como por ejemplo: sin embargo, con que, lo cual ha sido objeto de confusión en los estudiantes y aún en algunos educadores. Es importante conocer que siglos anteriores las conjunciones y las preposiciones estaban unidas y no se hacía diferencia en el estudio de las mismas. Hemos vistos los cambios que a través de los años se ha dado en el uso de éstas y como aún en el lenguaje pueblerino escuchamos frases preposicionales como por ejemplo, le rogo de que no se casara, darse de cuenta, cuya expresión culta no lleva el uso de la preposición, pero siglos atrás era de uso común en nuestra isla. Estudiar las preposiciones conlleva estudiar el desarrollo del lenguaje español a través de los siglos y su origen. Recomendamos el diseño y desarrollo de cursos que se dirijan específicamente las partes de la oración para maestros que enseñan especialmente los grados primarios. Para ofrecer estos curso es menester que los maestros sean adiestrados en los mismos de manera que la enseñanza sea efectiva y produzca los resultados esperados en la audiencia que es el buen uso de las preposiciones en nuestras conversaciones y escritos diarios.


REFERENCIAS:

Álvarez Nazario, Manuel, (1991). Historia de la lengua en Puerto Rico.
De la Torre, Edyta Waluch, (2007). Análisis comparado de las preposiciones espaciales en español, portugués y polaco. . Retrieved from http://www.bibliotekaiberyjska.pl/ksiazki/9788360093450.pdf
Pato, Enrique, (2008). Competencia y homofonía y perdida de gramática: la historia de las preposiciones cabe y so en español. Retrieved from http://www.littlm.umontreal.ca/recherche/publications/TinkuyNo10.pdf
Enrique Pato (2008),. Estudio sobre la lengua española traducción y enseñanza,
Hernández Cabrera. Tomas, (1998). Las preposiciones latinas en época clásica. Retrieved from ftp://tesis.bbtk.ull.es/ccssyhum/cs46.pdf
Trujillo Ramon, (1971). Notas para un estudio de las preposiciones españolas. Retrieved from http://cvc.cervantes.es/lengua/thesaurus/pdf/26/TH_26_002_010_0.pdf
Rodrigues Rodrigues, José María, (2003). Las preposiciones y la gramática: “estudio diacrónico sobre los especificadores semánticos . Retrieved from http://www.letras.ufmg.br/espanhol/Anais/anais_paginas%20_2502-3078/Las%20preposiciones.pdf