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viernes, 22 de octubre de 2010

Uso de los conectores pero y pues en el discurso oral de estudiantes

Josefa Santos Turull
Profa. Doris Martínez
Lingüística Aplicada
16 de octubre de 2010


Resumen

Los conectores tienen como función el señalar de una forma explícita el sentido con el cual van enlazándose los diferentes fragmentos oracionales del discurso. Estos ayudan al receptor en el proceso de interpretación del mensaje del emisor. A los participantes de este estudio se les pidió que elaboraran una narración oral corta basada en un texto narrativo. Sin embargo, se observa un uso muy limitado de los mismos en la expresión oral de un grupo de estudiantes del nivel secundario.
Palabras claves: comunicación, expresión oral, conector, competencia comunicativa, enfoque comunicativo.

Introducción

“La lengua sólo existe en virtud de una especie de contrato establecido entre los miembros de una comunidad, es un conjunto de las asociaciones ratificadas por el consenso colectivo”.

Saussure

La lingüística es el estudio científico de la lengua. Se ocupa de describir y de entender la naturaleza y las leyes que afectan al lenguaje. Pasó por varias etapas de descubrimientos y progreso de las ciencias naturales. Durante el siglo XIX varios investigadores habían llegado a la conclusión de que el sánscrito, antigua lengua de la India, guardaba relación con el griego y el latín. De este descubrimiento surgió la gramática comparada, dedicada a comparar entre sí lenguas para definir parentesco y familias. De esta manera, nació la teoría según la cual existió un primitivo idioma llamado indoeuropeo, del cual surgieron varias lenguas que a su vez dieron origen a otras. Según esto, al tronco indoeuropeo pertenecían al sánscrito, el griego, el latín, el germánico y el eslavo. Éstas, a su vez, dieron origen a otras, como es el caso del latín, que dio lugar al grupo de las lenguas romances, del cual surgió nuestro idioma. Como consecuencia de las teorías asociadas a la gramática comparada, se dio paso la gramática histórica o diacrónica. Las comparaciones entre las lenguas dieron origen a establecer leyes de correspondencia entre unas lenguas y otras, y leyes de evolución entre una lengua y sus dialectos. Estas leyes concedieron a la lingüística un carácter científico que no lo tenía la gramática tradicional. Los principales cultivadores de esta tendencia recibieron el nombre de neogramáticos. Este grupo creía que las leyes fonéticas poseían la misma regularidad que las leyes de la naturaleza. La gramática siguió aferrada a sus viejos postulados hasta que surgió en el escenario lingüístico la figura de Ferdinand de Saussure, quien fue el creador de lo que más adelante se conocería como el estructuralismo. Este lingüista suizo se había formado en la gramática comparada e histórica. Publicó importantes trabajos sobre esta disciplina en su juventud, en los últimos años de su vida elaboró apreciaciones sobre el lenguaje con ideas opuestas a las establecidas por los neogramáticos. La muerte le hizo imposible la publicación de estas investigaciones, pero sus discípulos en la Universidad de Ginebra, Charles Bally y Albert Sechehaye, publicaron las notas de su clase en un libro titulado, Curso de lingüística general publicado en 1916, en el que aparecen las ideas principales de este lingüista. Las ideas propuestas por Saussure, contribuyen a conocer mejor las estructuras que construyen el ser humano para comunicarse. Establece divisiones muy claras entre los conceptos de lenguaje, lengua y habla. Fija como eje central de su estudio la lengua desde el punto de vista de su estructura. Este autor señala que la lengua es un sistema de signos. Estos signos son interdependientes ya que los elementos lingüísticos sostienen entre sí un determinado equilibrio. El signo lingüístico es la combinación de un significado y su significante. Es un elemento de dos caras en el que se enlaza un concepto con la imagen acústica del mismo. De la misma manera, este autor sostiene a diferencia de la gramática tradicional, que el habla es más importante que la escritura ya que a través de ésta se puede estudiar con mayor confiabilidad cómo es utilizada por los hablantes. Define e habla como un acto personal en el que el hablante extrae de un código, los signos y las reglas que necesita para emitir un mensaje. En éste, hay siempre un referente (contenido) y se transmite de un emisor a un receptor a través de un canal.
Podríamos representar los elementos de la comunicación de la siguiente manera:

referente

emisor → mensaje → receptor

código
canal

Según el diagrama, lo importante es que el receptor entienda el lenguaje del emisor para que el proceso de la comunicación sea eficaz. La comunicación implica un intercambio verbal entre el hablante y el oyente basado en un dominio de las competencias lingüísticas de su lengua. Se desarrolla en un contexto, en una situación determinada en cuyo interior, existen conocimientos, sentimientos y puntos de vista con los que están relacionados el uno y el otro. La relación entre el hablante y el oyente está compuesta, en lo esencial, por una serie de reglas que sirven para combinarlos. Utilizando estos dos elementos, puede expresarse y ser comprendido por los demás. Los vocablos que emplea y cómo los maneja, son el producto de la sociedad en que vive. En ésta, se puede encontrar en un grupo de personas que habla la misma lengua, el uso de vocabulario popular, el argot, hasta los términos utilizados por las personas cultas. En este punto estriba la importancia de estudio del lenguaje oral. Con relación a este aspecto, el famoso lingüista suizo, Ferdinand de Saussure (1980) establece que el habla es más importante que la escritura ya que es a través de ésta, que se puede estudiar con mayor confiabilidad cómo es utilizada por los hablantes. Sin embargo, el desarrollo de las destrezas orales ha recibido escasa atención en el sistema educativo puertorriqueño. En el que desde unos cuantos años para acá tiene como principio fundamental, el que la formación lingüística y literaria debe propiciar la adquisición y el desarrollo de las capacidades comunicativas de los estudiantes.
Por esta razón, en este estudio se analiza el uso que un grupo de estudiantes le da a los conectores pero y pues en discurso oral. Este análisis se realiza con el propósito de determinar los posibles factores que condicionan el pobre uso de conectores en nuestros estudiantes. De la misma forma, se explicará por qué es importante el que ellos puedan hablar como hablan sus maestros.

Concepto de expresión oral

El ser humano, ha sentido la necesidad de comunicarse con los seres que le rodean, de expresar sus sentimientos y sus vivencias. Para lograr ésto, se vale de signos, tales como: sonidos, señales, mímica o letras. Para Quiles (2006) “se puede afirmar que existen tantos lenguajes como sentidos tiene el hombre por su natural sociabilidad” (p. 17). Por esta razón, esta autora, establece que el lenguaje oral es la forma de expresión más natural y universal del ser humano. Señala, que el habla es un fenómeno individual en el que prevalecen los elementos afectivos ya que es eminentemente espontánea. Recurre a términos de uso diario tanto entre los miembros de la familia, al núcleo escolar y en el área del trabajo. De acuerdo con las necesidades y pretensiones del hablante surgen nuevos conceptos con los que se generan la evolución y el enriquecimiento del lenguaje.
De esta forma, el ser humano, para expresar sus pensamientos, sus sentimientos y sus actos, tiene un cúmulo de vocablos adquiridos por la experiencia en el medio en el que se desenvuelve. Para Rodriguez (1981) de acuerdo con la situación en la que utiliza las palabras, les imprime el tono de voz, la lentitud o rapidez al hablar, las repeticiones, los silencios y la mímica para darle mayor fuerza a sus ideas y pensamientos. El hablante, debe tener la capacidad intelectual para manejar el vocabulario adquirido en el proceso de la comunicación.
La comunicación humana es el fundamento de la vida social. En ésta hay siempre un mensaje con un referente (contenido) sometido a las reglas de un código y se transmite de un emisor a un receptor a través de un canal.
Estos elementos de la comunicación se podrían representar de la siguiente manera:

La importancia de la comunicación oral en el proceso docente

La comunicación es un proceso sumamente complejo que forma parte de los tópicos que se discuten en la enseñanza de la lengua. Sin embargo, el lenguaje verbal es uno de sus componentes más significativos. De acuerdo con lo que exponen Soca y Gancedo (2010) la comunicación oral merece una atención especial en el proceso docente. Estas investigadoras señalan que se utiliza con más frecuencia que el lenguaje escrito. Establecen que la preparación de los estudiantes en el aspecto oral, exige, por parte del profesor, un esfuerzo en cuanto al rigor metodológico para el diseño de materiales didácticos específicos, así como para la creación de materiales educativos pertinentes para el desarrollo de sus destrezas de comunicación oral. Además, recalcan en la importancia de este tipo de comunicación a través del sistema educativo ya que es el responsable de preparar a los estudiantes para formar parte de una sociedad, cuyos principios se sustentan en la participación activa, la tolerancia, la práctica en la toma de la palabra y el diálogo.
Por esta razón, el sistema de educación puertorriqueño, tiene como una de sus bases filosóficas, la concepción constructivista del aprendizaje escolar y de la enseñanza. En el que a través del uso de las estrategias didácticas apropiadas se le facilita al estudiante el construir su conocimiento.
De la misma manera, con el propósito de mejorar la calidad de la enseñanza para que los estudiantes se desenvuelvan mejor en la sociedad, se establece el enfoque comunicativo en el Programa de España de las escuelas públicas. En la carta circular número 1-2008-2009 se establece que “la competencia comunicativa – aquello que un hablante necesita saber para comunicarse de manera eficaz en contextos culturalmente significantes es el eje pedagógico general desde el cual gravitan la formación lingüísticas y la lectoescritura en el nivel elemental y secundario” (p. 3). De acuerdo con esta carta circular, este enfoque comunicativo, facilita “la integración de prácticas en la didáctica de la lengua para el desarrollo de todas las áreas que inciden en la competencia comunicativa” (p.3).
De la misma forma, el Programa de Español, propone un acercamiento continuo a los cinco componentes que “inciden en el proceso de aprendizaje de la expresión oral y escrita: (1) conciencia fonológica, (2) fonética y decodificación, (3) fluidez, (4) vocabulario y (5) comprensión de los diversos modos discursivos, a fin de ganar dominio de las estrategias lectoras: predicción, inferencias y resumen, entre otras” (p.3). Es decir, se busca que a través de la lectura, el estudiante pueda mejorar su expresión oral y su escritura. Queda claro el que la prioridad, en la clase de español del sistema público, está, aparte de la enseñanza de la gramática, en que el estudiante pueda utilizar el lenguaje con propiedad. Es decir, que pueda utilizar el lenguaje adecuadamente en las diversas situaciones sociales que se le presenten cada día. Según señala Cassany (2006) es a partir de la década de los años noventa en la que prácticamente todas las propuestas didácticas de lengua incorporan el enfoque comunicativo. Cuyo objetivo fundamental no es ya aprender gramática, sino conseguir que el estudiante pueda comunicarse mejor con la lengua. Por esta razón, el maestro de lengua, debe elaborar actividades que propicien la participación activa de los estudiantes en su clase. Debe crear las mimas teniendo en cuenta “las necesidades lingüísticas, los intereses y motivaciones de los alumnos para que practiquen los códigos oral y escrito mediante ejercicios reales de comunicación” (p. 85). Como recalca Littlewood (1994) la prioridad del maestro de lengua en su clase es la de realizar experiencias con los alumnos que les permitan internalizar los recursos del lenguaje para que más adelante en sus vidas puedan desplegarlos creativamente en otros contextos.

Marco teórico

Según Desinano y Avendaño (2006) cada vez que se participa en un evento comunicativo se pone de relieve una compleja trama de habilidades conocida como competencia comunicativa. Esta competencia, comprende, que un hablante-oyente, desempeña ciertos roles sociales y que es miembro de una determinada comunidad lingüística. Su competencia lingüística consiste en lo que debe saber para establecer una efectiva comunicación en situaciones culturalmente significativas y para producir enunciados congruentes con esa situación .Es decir, se relaciona con la capacidad de usar el lenguaje apropiadamente en las diversas situaciones sociales que se presentan cada día.
La comunicación oral está presente en cada momento de la vida del ser humano. Desde la infancia, las personas encuentran en su facultad de hablar, el principal vehículo de comunicación entre ellos y el mundo. La comunicación oral se convierte en la actividad que ocupa la mayor parte del tiempo, ya que es un acto social. De acuerdo con Quiles (2006) al hablar, la persona intenta transmitir un mensaje a través de discursos que están determinados por el factor pragmático, por su interés de hacerse entender y de hacer uso de los mecanismos de coherencia y cohesión textual. Además de que entran en este marco, las estrategias de captación del receptor, su interpretación e inferencia del mensaje y el uso de los marcadores del discurso entre otros. Es decir, se toma en consideración el modo en que el contexto influye en la interpretación del significado. Se considera los factores extralingüísticos que condicionan el uso del lenguaje como la situación comunicativa, el conocimiento compartido por los hablantes y las relaciones interpersonales.
Por otra parte, en el seno de cada lengua existe una serie de convenciones sociales que intervienen en la realidad lingüística y que marcan el empleo de estrategias que determinan en la mayoría de los casos la ubicación de los hablantes con relación a éstos. Se trata de los aspectos sociolingüísticos, e incluso socioculturales.
Para Quiles (2006) la perspectiva sociolingüística se opone a las posiciones teóricas que mantienen que el objeto de estudio de la lingüística es la lengua aislada de su contexto social, sino que por el contrario, a través del estudio del habla, el sociolingüísta, puede descubrir, describir y hacer predicciones sobre el sistema lingüístico que subyace en el habla. Lo que se ha llamado, el contexto externo en el que ocurren los hechos lingüísticos y que tienen relación con factores sociales tales como: el género, la edad, el estatus social o el nivel de instrucción de los hablantes. También, el sociolingüísta, se encarga de describir la capacidad que tienen los hablantes para adecuar los usos comunicativos al contexto y a la naturaleza de los interlocutores. Es decir, el manejo de los distintos registros idiomáticos y la capacidad de diferenciar los grados de formalidad entre los vocablos y las expresiones. Metodología
Los datos que sirvieron de base para el análisis se obtuvieron mediante la grabación de la expresión oral de los participantes. A éstos se les pidió que completaran en forma oral el siguiente pasaje narrativo que aparece en el libro Sueños y palabras (2003):

"Cuentan de un niño que un día se divertía observando las silvetas que formaban las nubes con sus movimientos. Veía caballitos, palomas, pecesitos y hasta las flores. Levantó sus manos para alcanzarlas, pero estaban muy altas. Decidió caminar hasta aquel mundo de sueños. Andando, andando se encontró con las montañas pero la noche llegó… (p. 195)."

En este estudio se presenta el análisis del uso de los conectores en el corpus lingüístico de los participantes. Como parte del muestreo selectivo cualificado, se contó con la participación de cuatro estudiantes. Dos varones y dos niñas, cuyas edades fluctúan entre los trece y catorce años de edad. Uno de ellos vive en un residencial público; otro en un sector del barrio Caimito de Río Piedras y los demás en urbanizaciones en el área metropolitana. Todos forman parte de la matrícula de octavo grado de una escuela de la región educativa de San Juan.
Los datos recopilados se analizaron cualitativamente para determinar qué conectores se repiten con más frecuencia en la expresión oral de los participantes y explicar los factores que en cierta manera condicionan el uso de los conectores en los estudiantes.

Análisis de resultados

Según las ideas que expone Montolío (2001) es la lengua la que le da forma a la manera en la que los hablantes articulan la información, lo que les indica cómo enlazar unas partes de los mensajes con otras. Es decir, la lengua es la que le proporciona al hablante las instrucciones de cómo se deben establecer causas, consecuencias, justificaciones, concesiones y muchas otras formas de organizar, evaluar e interpretar los contenidos. La comunicación oral debe cumplir con ciertas reglas que permitan su fluidez y organización de modo que todos los participantes puedan escuchar y entender el mensaje que les están transmitiendo.
Dentro de las unidades lingüísticas que ayudan al hablante en esos procesos, muchas pertenecen, a un amplio conjunto de partículas (algunas invariables) que los lingüistas llaman conectores discursivos. Estos conectores permiten la conexión entre las diferentes partes del discurso para que se pueda transmitir con efectividad y se pueda entender.
En el contenido de las grabaciones de la expresión oral de los participantes se observa el uso excesivo de la conjunción copulativa y para unir las partes del discurso. Por ejemplo; en “corpus” lingüístico del apéndice A, el participante la utiliza en seis oraciones. Llama también la atención el hecho de que el participante utilice la expresión “el tipo”, para referirse al niño del pasaje narrativo que se le pidió que completara.
Por otra parte, se observa cierta consistencia en el uso que los participantes le dan a la conjunción adversativa pero con lo que expresan reparos u objeciones en sus discursos. De acuerdo con Montolío (2001) un aspecto relevante sobre el uso de este marcador es que establece cuál es la información más importante desde el punto de vista argumentativo. Por ejemplo; en el “corpus” lingüístico del apéndice B, cuando el participante dice: “cansado estaba, pero claro, quería tocar las montañas”. De la misma forma, en el apéndice A, se observa esta función cuando el hablante establece lo siguiente: “su mamá lo regañó pero luego se puso contenta…”
Por otra parte, el uso de la conjunción causal pues no se nota claro su función de establecer relación de causa y efecto. En el participante se observa un uso poco preciso y ambiguo de la misma. Esto se aprecia en el “corpus” lingüístico A, cuando el participante dice: “para poder regresar a su casa con su mamá, pues en la noche con frío quería de verdad ver las nubes”. Con relación al uso de este conector por parte de los jóvenes puertorriqueños, Valentín (2006) establece que ha detectado un patrón social de la edad. Este autor señala que en el habla de los adolescentes puertorriqueños la oclusión glotal, fue articulada con alta frecuencia en los marcadores discursivos pues y entonces. Este investigador, señala que estos términos funcionan como conectores y que son regularmente incluidos en sus interacciones conversacionales, especialmente en contextos de menor grado de formalidad. Este autor expone que su uso excesivo, es quizás “por la capacidad que tienen estos términos para introducir relaciones discursivas de varios tipos; tales como: de causa y efecto, causales y de inferencia” (p.337).
En general, se puede establecer que uno de los factores que limita el uso de los diversos conectores discursivos por parte de los estudiantes es el desconocimiento de los mismos en términos de su uso y de su función. A veces, en la escuela, lo que se hace con los conectores (preposiciones, conjunciones, entre otras) es el que los estudiantes los identifiquen en los textos escritos. No se discuten de manera reflexiva ni se recalca su importancia tanto en la expresión escrita como en la oral.
De la misma forma, el ambiente social en el que se desenvuelve un estudiante puede ser un factor que en cierta manera influye en el uso limitado que tenga de los mismos. Aspectos como la escolaridad de los padres y su nivel socioeconómico serían determinantes en el conocimiento y el uso de los mismos.
Por otra parte, el maestro de la lengua que en realidad quiera implantar en su clase un enfoque comunicativo, debe crear y utilizar actividades que propicien la reflexión crítica por parte de sus estudiantes. El maestro, se debe asegurar de que el currículo llegue a los estudiantes con la mayor autenticidad posible. De la misma manera, debe tener bien claro que es el modelo lingüístico ideal que deben copiar sus estudiantes aprender el registro formal de su lengua.

Conclusiones

A la luz de lo que se ha discutido en este trabajo se puede establecer que en el proceso de la comunicación oral intervienen factores cognitivos y afectivos que en cierta manera determinan, orientan la actitud y el desempeño de los estudiantes en su competencia comunicativa.
Otro factor que incide en el desarrollo de la expresión oral de los estudiantes es la motivación. De acuerdo con Cassany (2007) las actividades que el maestro de lengua realice en su salón de clase deben estar basadas en las necesidades y los intereses de los estudiantes. Es decir, deben estar cerca de los conocimientos y expectativas de los estudiantes. De esta manera, el proceso de aprendizaje será significativo para ellos.
De acuerdo con Desinano y Avendaño (2006) si se toman en consideración estos aspectos es conveniente adoptar un enfoque comunicativo-funcional para enseñar lengua. Estos autores recalcan que la lengua tiene que dejar de ser objeto de reflexión teórica en la escuela. Por el contrario, debe ser concebida como una realización, producto de una actividad, de un uso concreto. Estos criterios generan un cambio sustantivo en la organización sistemática en las clases de la lengua. Porque “ya no se trata de describir el sistema de la lengua como sistema de comunicación, sino de comunicarse” (p. 16).
De la misma forma, ubicar la enseñanza y el aprendizaje de la lengua en el marco de la competencia comunicativa conlleva a que el núcleo del aprendizaje deben ser las destrezas discursivas, cuyo dominio y conocimiento exige el aprendizaje de procedimientos y conocimientos acerca del funcionamiento del lenguaje en los planos de los contextos físico y social en que se producen. Para lidiar con estos aspectos sería bueno revisar la formación académica que tienen los futuros maestros en las universidades. Esta formación se debe fortalecer y enriquecer en las áreas que se relacionan a la didáctica del lenguaje.
Por otra parte, el reto de nuestro sistema educativo es convertir el núcleo escolar en uno más efectivo y más atrayente para los estudiantes. El maestro, es un profesional cuya función principal consiste en ayudar al estudiante a descubrir sus capacidades, actitudes y formas de comportamiento que le permita actuar y desenvolverse socialmente. Es el principal agente de cambio en el sistema educativo. De él depende la transformación del proceso de enseñanza-aprendizaje, de modo que se convierta en uno más interesante para sus estudiantes.

Referencias

Abascal, J. M. (1993). Hablar y escuchar: Una propuesta para la expresión oral en la enseñanza secundaria. España: Octaedro.
Arangunde, R. (2008). Política pública sobre la oferta curricular y organización del Programa de Español como lengua materna en los niveles elemental y secundario de las escuelas públicas de Puerto Rico. San Juan, Puerto Rico: DE.
Cassany, D. (2007). Enseñar lengua. Barcelona: Graó.
Desinano, N. & Avendaño, F. (2006). Didáctica de las ciencias del lenguaje. Buenos Aires: Homo Sapiens. …….
García, J. & López, M.(2003). Sueños y palabras 8. Serie de Español para Escuela Intermedia. San Juan, Puerto Rico: Norma.
Littlewood, W. (1994). La enseñanza de la comunicación oral. Un marco metodológico Barcelona………..
Montolío, E. (2001). Conectores de la lengua escrita. Barcelona, España: Ariel.
Quiles, C. (2006). La comunicación oral. España: Octaedro.
Rodríguez, O. (1981). Didáctica de la expresión oral. México: Porrua, S. A.
Sausurre, F. (1980). Curso de lingüística general. España: Akal Editor.
Soca, Y. & Gancedo, K. (2010). La comunicación oral y su importancia dentro del proceso docente. México: Porrúa.
Valentín, W. (2006). La oclusión global y la construcción lingüística de identidades sociales en Puerto Rico. Selected Proceeding of the 9th Hispanic Limguistics Symposium. Somerville, MA: Cascadilla Proceeding Project.
Corpus lingüístico
La noche llegó y el niño se perdió en las montañas. El solamente quería encontrar las nubes para poder regresar a su casa con su mamá. Pues la noche con frío porque de verdad quería ver las nubes. Al día siguiente, el niño se sentó en la cima de la montaña a contemplar las nubes. Luego, volvió a su casa y le contó a su mamá toda la experiencia. Entonces su mamá lo regañó por pasar toda la noche a fuera pero luego se puso contenta porque al fin su hijo pudo lograr su sueño de contemplar las nubes en la cima de la montaña.

Apéndice A

Corpus lingüístico
Y la noche llegó y las nubes no se veían y despertó por la mañana, salió con la mamá al supermercado. De camino para allá, había un tipo que le daba por la parte de atrás del carro. La mamá se salió del camino y el tipo del carro le trataba de avisar que había un tipo con un machete en la parte trasera del auto. El tipo mató a la mamá y lo hizo comerse a la mamá y después lo mató.

Apéndice B
Corpus lingüístico
La noche llegó y se tuvo que ir a su casa. Al otro día bien temprano, bien temprano se despertó, se desayunó y se vistió. Salió a fuera para tratar de alcanzar las nubes. Siguió subiendo la montaña hasta que llegó al final. Cansado estaba, pero claro, quería tocar las montañas. Pero el niño se dio cuenta que ni en una montaña las podía alcanzar. Eran las 2:00 p.m. y el niño estaba cansado de tanto brincar para poder tocar las nubes y bajó la montaña.

Apéndice C
Corpus lingüístico
Pero la noche llegó y todo se oscureció. El niño caminaba con miedo entre las montañas. De pronto el niño escuchó un ruido y les prestó atención. De entre las plantas una culebra salió. El niño empezó a correr y la culebra lo persiguió. El niño se cayó por una cascada hasta llegar a un río. Luego el niño dejó que la corriente lo arrastrara. Hasta que logró agarrarse de una rama. El niño miró hacia el cielo y se dio cuenta que ya estaba amaneciendo. El niño empezó a trepar una colina y llegó hasta lo más alto de la colina y llegó hasta lo más alto de la colina. Se dio cuenta que había llegado al mundo de sueños.


Apéndice D